jueves, 17 de marzo de 2016

¿Qué es la melatonina?
La Melatonina es una hormona que es segregada por nuestro cuerpo con la finalidad de controlar las fases diurnas y nocturnas de nuestro organismo. El ciclo día-noche se adquiere a los tres meses de vida y es precisamente en estos primeros años cuando la cantidad de melatonina en sangre es más elevada. A medida que nos hacemos mayores, los niveles de esta hormona disminuyen con lo que en la edad adulta, sobre todo en la vejez, los niveles son bajísimos, de ahí el hecho de que aparezcan problemas con el ciclo de sueño (insomnio, alteraciones en el horario, etc.).
Imagen extraída de Google Imágenes
Otros factores que disminuyen la producción de melatonina en el organismo seria: el estrés, la temperatura, la fotosensibilidad (en ambientes oscuros se genera más que en ambientes luminosos) e incluso la época del año.
A pesar de que esta es la principal función de esta hormona, la melatonina también interviene en otras partes del organismo como a nivel reproductivo regulando el ciclo reproductivo, a nivel intestinal, envejecimiento, etc.

¿Uso de la melatonina en el tratamiento del insomnio?
La melatonina sintética se utiliza actualmente para controlar los ritmos biológicos y mejorar los ciclos de sueño sobre todo, en aquellos casos donde los niveles hormonales empiezan a descender.
Se suele utilizar en comprimidos a dosis muy pequeñas (de 0,3 a 5mg sería la dosis recomendada), como no produce relajación ni somnolencia en muchas ocasiones viene acompañada de otras sustancias que si lo hacen tales como la valeriana, la pasiflora, la tila, etc.
 En otras ocasiones, se prescribe el tratamiento con triptófano en lugar de melatonina. El triptófano es un aminoácido precursor de la melatonina, por eso, indirectamente, actúa de forma parecida ya que a más concentración de triptófano, más posibilidad de crear melatonina tiene el organismo.

¿Cuáles son los efectos secundarios de la melatonina?
En las dosis habituales y en tratamientos no muy largos (aproximadamente unos dos años) no suelen tener muchos efectos secundarios  y su administración es segura.
Los pocos efectos secundarios que pueden aparecer suelen ser: dolor de cabeza, ciertos cuadros de depresión, mareos, irritabilidad, etc.
Se recomienda no conducir ni utilizar maquinaria las primeras horas después de la administración de melatonina.
Pese a que los profesionales sanitarios digan lo contrario, la prescripción debe ser exclusiva para la población adulta evitando el uso a niños. Otros grupos excluidos de su uso son las embarazadas, hipertensos, diabéticos, personas con trastorno metabólico, etc.
En algunos países, la comercialización de la melatonina está prohibida, como lo estaba aquí hace unos años. La prohibición parece ser únicamente burocrática ya que al ser una molécula creada por los organismos (hay melatonina tanto en plantas como en animales) no puede ser patentada y por tanto existe discusión a nivel de comercialización (quién puede hacerlo y quién no). Por otro lado, se trata de una molécula de difícil clasificación pues hay estudios que afirman que es un fármaco y otros que es un complemento alimentario, con lo cual, hay discrepancia en si se debe tratar bajo la normativa de medicamento o no.

Wikipedia

http://www.melatonina.es/

sábado, 5 de marzo de 2016

Bronquiolitis

Este invierno se ha disparado los casos de bronquiolitis. Una infección respiratoria que afecta principalmente a los niños menores de un año. En la entrada de hoy conoceremos un poquito más esta enfermedad y hablaremos sobre su tratamiento y prevención.

¿Qué es y cómo se manifiesta?
Como su nombre indica, la bronquiolitis es la inflamación del bronquiolo, la parte más interna del pulmón.  Es causada generalmente por diversas infecciones víricas, aunque la más común es la producida por el virus SVR o virus respiratorio sincitial. Se trata de una infección respiratoria que por ser frecuente en bebés conviene que se controle bajo supervisión sanitaria.
La bronquiolitis arranca con síntomas de un resfriado común que va empeorando con el tiempo. El VRS es un virus que produce mucha mucosidad, esta mucosidad va bajando hacia el interior del pulmón y acaba inflamándolo. El bebé, debido a su debilidad y su incapacidad fisiológica para expectorar, incrementa su frecuencia respiratoria y el aleteo nasal. Se fatiga con frecuencia y a nivel de tórax, se observa tiraje, un signo muy característico de la bronquiolitis ya que la musculatura de alrededor de las costillas se hunde con cada respiración.
Debido a la dificultad respiratoria puede producirse cianosis y en algunos casos ahogo, por ello es motivo de consulta rápida a los profesionales sanitarios puesto que, sino, el desenlace de la enfermedad puede ser mortal.
El VRS puede durar en el organismo aproximadamente 90 días, por ello, es frecuente que el niño que ha contraído la enfermedad, la arrastre todo el invierno presentando mucosidad y tos de forma persistente.

¿Cómo se contagian los bebés?
Como cualquier infección respiratoria (gripe, resfriado, etc...) se contagia entre personas por medio de las secreciones salivares ya sea porque se tose o se estornuda cerca del bebé. O porque se tocan juguetes u otros objetos infectados (el virus puede vivir hasta media hora fuera en las manos o en las superficies de los objetos.
En la gran mayoría de los niños mayores de un año o adultos, la infección por virus SVR  puede presentar síntomas muy moderados con lo cual no son conscientes de que pueden transmitir el virus a los pequeños de la casa. Los factores que incrementan el riesgo de infección son: Ambientes contaminados con humo del tabaco, asistir a la guardería o tener un hermano en edad escolar, frecuentar lugares con mucha afluencia de gente.

¿Qué tratamiento se aplica?
Debido a la corta edad de los pacientes, el tratamiento normalmente requiere hospitalización ya que se aplica oxigenoterapia para disminuir la cianosis e incrementar la saturación de oxígeno en sangre. Nebulizaciones con suero fisiológico para disminuir la viscosidad del moco y permitir su expectoración y masajes respiratorios para favorecer la limpieza del bronquiolo. En muchos casos, debido a la debilidad y fatiga del niño, se requiere la alimentación nasogástrica ya que es muy importante evitar la deshidratación.
En bebés mayores de cuatro meses, siempre y cuando no haya ningún síntoma de agravamiento como dificultad respiratoria, pitos o cianosis. El tratamiento suele ser el típico de las infecciones respiratorias, aplicación de broncodilatores para disminuir la dificultad respiratoria y la inflamación, lavados nasales con suero fisiológico, masajes respiratorios y alimentación frecuente (sobre todo líquidos).

¿Cómo podemos prevenirlo?

La única forma de prevenirlo es evitando el contacto del bebé con los objetos o las personas infectadas. Lavarse bien las manos antes de coger al niño, usar mascarilla para evitar la diseminación delas gotitas de saliva. No fumar. Evitar lugares de gran afluencia de gente, etc.

Bibliografia:
https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000975.htm
wikipedia