martes, 4 de abril de 2017

Meningitis
Imagen extraída de Google Imágenes


Se conoce como meningitis a la infección que produce inflamación de las meninges (La meninge es la membrana que recubre el sistema nervioso (cerebro y espina dorsal) y que funciona como barrera y como protección. Por ello, cualquier daño a este nivel puede repercutir significativamente en el funcionamiento del organismo.

La inflamación suele ser producida por diferentes agentes patógenos: un 80% de las meningitis son producidas por infecciones víricas, un 15% por infecciones bacterianas y el resto por otro tipo de agentes (hongos, enfermedad, substancias químicas, etc).

Al igual que el origen, no todas las meningitis tienen la misma gravedad. Las más comunes suelen ser las meningitis víricas que suelen cursar con un cuadro relativamente suave, suelen revertir pronto y no suelen dejar secuelas. Las meningitis bacterianas, en cambio, aunque la frecuencia es menor, suelen producir cuadros más graves dejando graves secuelas e incluso la muerte.

¿Qué síntomas produce la meningitis?
Los signos de alarma que puedan hacer sospechar en meningitis son:
- Fiebre (normalmente bastante elevada), 
- Desorientación, 
- Fonofobia y Fotofobia, 
- Nauseas, Vómitos y Anorexia, 
- Incremento de la frecuencia respiratoria y cardíaca, 
- Manchas en la piel, 
- Etc. 

Un signo muy característico es la posición que adopta el cuerpo con la cabeza y el cuello para atrás debido a la rigidez de la nuca.

¿Cómo se diagnostica?
A nivel de consulta médica es muy difícil hacer el diagnóstico, ya que principalmente se realiza mediante analítica de los parámetros biológicos y el estudio del líquido cefaloraquidio que se extrae mediante la punción lumbar.

¿Qué tratamiento puede aplicarse?
En primer momento, determinar cual es el agente patógeno. Si es de tipo bacteriano se procederá a la administración de antibióticos (tanto al paciente como a su entorno próximo) y en el caso de meningitis víricas, no suele haber tratamiento más que el sintomático, aunque en algunos casos como la meningitis herpética se administra antivirales. 

En las meningitis virales el cuadro se revierte en unas semanas en cambio, en las meningitis bacterianas se ha de actuar con rapidez ya que la evolución suele ser muy rápida. 
Si el tratamiento no ha sido el adecuado o se ha instaurado tarde puede llegar a provocar ceguera, sordera, daño cerebral, e incluso la muerte. 

¿Se puede prevenir?
No todas las meningitis se pueden prevenir. Hay muchas meningitis que no se ha podido determinar el agente patógeno que la genera, pero afortunadamente, existen vacunas para algunas de las meningitis bacterianas más graves como es el caso de la meningitis C y la meningitis B.