lunes, 7 de julio de 2014

¿ Te duelen las piernas ?

La mala circulación de piernas, también conocida por pesadez de piernas o piernas cansadas, es un trastorno circulatorio leve pero muy frecuente principalmente en las mujeres y en los meses de verano.

Es debido a un problema en el retorno venoso de la sangre que debe volver al corazón desde las piernas, este se realiza inadecuadamente acumulándose, sobre todo, en la parte inferior de las piernas y los tobillos.

Los principales síntomas son: piernas y tobillos hinchados, sensación de pesadez (como si se caminara con piernas de acero) y hormigueo o sensación de extremidades adormidas.

Las causas que producen la mala circulación de piernas son muchas y muy variadas. Puede aparecer como efectos secundarios a enfermedades cardiovasculares o renales, por ejemplo, pero en la mayoría de las veces, las principales causas son: la obesidad, la hipertensión, el ciclo menstrual, la menopausia o el embarazo, las altas temperaturas, la falta de ejercicio, una mala alimentación, estar mucho tiempo en la misma posición, etc.


¿ Qué podemos hacer para mejorar nuestra circulación ?
Como en la mayoría de los casos: seguir una dieta equilibrada, hidratar correctamente el organismo y practicar ejercicio moderado regularmente. Los deportes que mejor ayudan a tonificar las piernas son la bicicleta y caminar. Muchos fisioterapeutas recomiendan ejercicios exclusivos para aliviar la tensión en estas extremidades como colocar las piernas en alto y hacer movimientos rotatorios de tobillos.

Otro consejo que alivia nuestras piernas son los baños de agua tibia con sales o plantas tonificantes, durante aproximadamente
Imagen extraída de google imágenes

veinte o treinta minutos, para a continuación dejar las piernas en alto formando un ángulo de 90 grados y finalizar con un masaje desde los tobillos hacia las rodillas con un gel frío.


La fitoterapia juega un papel muy importante tanto para aliviar como para prevenir la mala circulación. Por ejemplo, extractos de vid roja, semillas de uva, ginkgo, etc. actúan sobre la circulación sanguínea reforzando los vasos sanguíneos y  de esta manera mejora la sensación de cansancio y pesadez. En muchos preparados comerciales vienen acompañados de extractos drenantes como piña y vellosilla. Estos drenantes actúan sobre la circulación linfática ayudando a eliminar líquidos y celulítis, con lo que ayudan a mejorar la circulación y el aspecto estético de las piernas. Los antioxidantes, como el selenio, la vitamina C o E, también juegan un papel importante en la prevención de la circulación pues ayudan a evitar el “envejecimiento” de los capilares sanguíneos.


¿ Qué hacer si estos consejos no son suficientes ?
Si después de todo, no disminuimos el dolor u este incrementa. Incrementa la inflamación o enrojecimiento, las piernas se vuelven negras o azules, están frías al tacto o pálidas: sin duda hay que consultar rápidamente con un profesional sanitario. 

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