viernes, 23 de enero de 2015

Ejercicios para fortalecer el suelo pélvico

En muchas ocasiones realizamos deporte para sentir nuestro cuerpo firme y tonificado sin ninguna duda sin embargo, cuando desde nuestra farmacia, recomendamos fortalecer el suelo pélvico para mejorar el bienestar de la musculatura interna y entre otras cosas, evitar las pérdidas urinarias (actuales o que puedan aparecer en un futuro), la gran parte de nuestras clientas nos preguntan extrañadas si realmente merece la pena y que hay de cierto en ello. En la entrada de nuestro blog de hoy, haremos un leve repaso al tema y recordaremos la importancia de realizar periódicamente estos ejercicios.

¿Qué es el suelo pélvico y qué importancia tiene?
Llamamos suelo pélvico al conjunto de músculos situados en la parte inferior de la pelvis. Esta musculatura es de vital importancia en el cuerpo humano pues es la encargada de sostener la uretra, la vagina, el útero, el recto y el ano. Esta musculatura ejerce una elevada presión abdominal que se acentúa con diferentes etapas cuotidianas de la vida como por ejemplo, al hacer ejercicio físico, al sostener el peso del útero durante el embarazo, etc.,  la edad también acentúa la debilidad muscular ya que produce una pérdida de tono muscular. Cuando los músculos del suelo pélvico son débiles, cualquier pequeña presión sobre la zona abdominal como estornudar, toser o simplemente agacharse no puede ser soportada y se produce la pérdida urinaria.
Imagen extraída de Google Imágenes

 ¿A quién va dirigido los ejercicios?
Estos ejercicios, llamados ejercicios de Kegel, van dirigidos a toda la población, pero principalmente a la población femenina por ser la que mayor incidencia de incontinencia urinaria presenta. La población diana que debería comenzar a practicarlos dentro de su rutina diaria serían: mujeres que presentan incontinencia urinaria, mujeres que quieren preparar un embarazo saludable y mujeres que acaban de dar a luz y han de recuperar la tonicidad vaginal.

¿En qué consisten estos ejercicios?
Estos ejercicios son muy simples y requieren poco tiempo para practicarlos. Como cualquier musculo de cualquier parte del cuerpo, el entrenamiento se basa en la contracción y relajación del músculo ejercitado.

Los fisioterapeutas recomiendan iniciar el ejercicio identificando la musculatura implicada. Para ello, se aconseja que se contraiga la musculatura de la vejiga urinaria como si se quisiera evitar la salida de la orina. O bien, imaginar que en la vagina hay un tampón menstrual y debemos evitar que se salga y caiga. O bien, contraer las nalgas para evitar que salga una flatulencia. Hay que identificar bien los músculos del suelo pélvico ya que no se deben contraer los del abdomen ni los muslos.
Una vez reconocido las contracciones que se deben hacer, se pasará a realizar las rutinas de los ejercicios que se basaran en contraer durante cinco segundos para luego relajarlos durante cinco segundos más. Y repetir este ciclo diez veces. 
Poco a poco, se deberá notar que aguantamos sin esfuerzo la contracción. En ese momento, hay que ir incrementando los segundos (tanto de contracción como de relajación) hasta los diez segundos. Los ejercicios se deberían repetir tres veces al día y en diferentes posiciones (de pie, sentada y acostada).

¿Se debe utilizar algún material para hacer los ejercicios?
En principio los ejercicios se pueden hacer libremente, sin necesidad de más ayuda que la de contraer y relajar. Sin embargo, existen ejercitadores especialmente diseñados para incrementar la tonicidad de la zona. Consiste en pequeñas pesas de diferente graduación, para incrementar la resistencia muscular, de esta forma se consigue incrementar la contracción y con ello la tonicidad muscular optimizando los ejercicios.

Bibliografía
http://www.tena.es/

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